FAUNA Marina


BALLENAS

Las máximas visitantes de la Patagonia Marina, la ballena Franca Austral (Eubalaena australis) no deja de sorprendernos con sus saltos y piruetas en las costas cercanas a la Bahía San Antonio. De cuerpo robusto y hasta 40.000 kg de peso, se mueven gráciles en un oceano que las contiene amablemente y nos permite contemplarlas y acompañarlas en su visita primaveral.
Declarada Monumento Nacional Natural, con sus 15 metros de longitud es sin duda un vivo recuerdo del calmo poder del mar que emociona y cuya imagen quedará por siempre en su memoria.
Probabilidad de avistaje. ALTA (en temporada de invierno-primavera)



LOBOS MARINOS

Abundantes en estas aguas patagónicas y con varios apostaderos en las costas rionegrinas, es fácil interactuar con lobos marinos de un pelo (o “leones marinos” Otaria flavescens) y de dos pelos (Arcthocephalus australis). Es frecuente encontrarlos en grupos pequeños nadando, alimentándose o simplemente retozando en el agua, aunque también los podremos observar en miniapostaderos en nuestro recorrido por la Bahía.
Probabilidad de avistaje. ALTA



AVES MARINAS

El mar es fuente de alimento abundante y por eso hay una gran diversidad de aves que lo tienen como su hábitat permanente o temporario. A lo largo de nuestros paseos podrá contemplar esa diversidad de formas y estilos a los cuales las aves se han adaptado para poder explotar las virtudes del mar, así como poder soportar su fuerza en los días más severos. Pingüinos, gaviotas, macás, cormoranes y albatros sin duda serán de la partida, tanto en solitario como en compañía de manadas de delfines que encontraron cardúmenes de alimento cercanos a la superficie.
El aficionado dedicado comprenderá el valor de hacerse de una guía de aves para profundizar los conocimientos sobre la gran avifauna observada en su paseo.
Probabilidad de avistaje. VARIABLE (según la especie)



FAUNA OCULTA

El cercano fondo del mar. En la Bahía San Antonio y las costas del Golfo San Matías habita una abundante y peculiar fauna muy cerca de nosotros, muchas veces a centímetros bajo el agua y que merece ser revelada a los espíritus curiosos que saben admirar la diversidad de la vida. Entre estos organismos podemos destacar el caballito de mar (Hippocampus patagonicus) y la almeja púrpura (Amiantis purpurata). Ambos, de orígenes más tropicales, pudieron adaptarse y vivir a estas alturas gracias a las bondades térmicas de la Bahía y sus alrededores, que les permite reproducirse y formar poblaciones estables.
En estas costas también podemos encontrar abundantes poblaciones del pulpitos patagónicos (Octopus tehuelchus), un pequeño octópodo que junto a la almeja púrpura son pescados artesanalmente y nos regalan algunos de los manjares gastronómicos que se pueden disfrutar en nuestra zona.
En los arrecifes rocosos de estas costas también podemos encontrar una gran variedad de peces (meros, salmones blancos, róbalos, sargos, rayas y muchos más), que junto a los más coloridos cangrejos, esponjas, caracoles, ostras y mejillines completan un escenario mágico a la espera de ser descubierto.
Probabilidad de avistaje. VARIABLE (según la especie)


Visitantes ocasionales: Los más afortunados han podido admirar en nuestros paseos a ballenas piloto, ballenas minke, focas cangrejeras, tiburones martillo y cachalotes, entre otros.
Probabilidad de avistaje. MUY BAJA



DELFINES

Toninas. Conocidos como los famosos delfines nariz de botella (Tursiops truncatus) de los acuarios, es frecuente encontrarlos dentro de las calmas aguas de Bahía San Antonio y a veces en las costas de Las Grutas, nadando en libertad, saltando y sorprendiendo por su considerable tamaño de hasta 3 metros.
Ante la oportunidad de avistarlos, olvídese de la cámara y disfrute el espectáculo, ya que normalmente se dejan observar desde lejos unos momentos para después nadar velozmente hacia otros destinos, acompañando a la marea.
Probabilidad de avistaje. MEDIA

Delfines comunes y delfines oscuros. Saliendo por la Bahía San Antonio siguiendo la línea de costa de las playas Villarino y La conchilla y adentrándonos en el Golfo San Matías, podremos observar desde muy cerca a sorprendentes y abundantes manadas de decenas de delfines comunes (Delphinus delphis) jugando entre ellos y con la estela que deja la embarcación al avanzar. Estos delfines son más pequeños que las toninas, alcanzando un tamaño de 2 metros y formando manadas de hasta 400 individuos.
El buen observador podrá distinguir entre ellos algunos ejemplares de delfines oscuros (Lagenorhynchus obscurus) que comparten el viaje y la diversión con sus congéres.
Probabilidad de avistaje. ALTA

Orcas. Los más atractivos y grandes delfines de todos, su inmerecida fama de sanguinarios es solo comparable con la belleza de su majestuosa coloración negra y blanca.
Si bien los ejemplares de orcas (Orcinus orca) en la zona norte del Golfo San Matías son de alrededor de una docena, algunos visitantes han tenido la posibilidad de observar a estos grandes migradores en acción.
No deje de pedirle al Capitán de la embarcación que les cuente sus encuentros y experiencias de años con estos magníficos animales.
Probabilidad de avistaje. BAJA



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